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Tratamiento para cancer de prsotata con IMRT

Un 70% de los casos avanzados de cáncer de próstata sin metástasis pueden ser tratados con éxito mediante la utilización de una técnica hasta ahora desconocida en la Argentina: la Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT, según sus siglas en inglés). Ese porcentaje se eleva a casi el 90% en los tumores tratados en los primeros estadios de evolución, según los datos obtenidos después de cinco años de experiencia en los Estados Unidos.
"El cáncer de próstata provoca unas 30 mil muertes por año en los Estados Unidos, y estimo que la incidencia debe ser similar en el resto de América latina", dijo a LA NACION el doctor Bruce Nakfoor, que cuenta con un posgrado en Oncología Radiactiva de la Harvard Medical School´s Massachussets General Hospital.
Involucrado con la investigación clínica y básica, Nakfoor estudio durante un año y medio en el laboratorio de Harvard el tratamiento del cáncer de próstata usando una combinación de terapia hormonal y radiación terapéutica, lo que le valió un importante premio de la Asociación Americana de Cáncer.
El experto se encuentra en nuestro país y ofreció conferencias sobre la IMRT a especialistas locales en el Simposio Internacional sobre Avances en Urología 2004. La IMRT se utiliza desde hace cinco años en Europa y Estados Unidos.
Años atrás, los tratamientos de radioterapia permitían visualizar el tumor en las dos dimensiones; esto impedía aumentar las dosis de radiación sin dañar los órganos circundantes. Así fue que se comenzaron a buscar nuevas formas de tratamiento. Con el advenimiento de la tecnología de tres dimensiones se hizo posible, entonces, el desarrollo de lo que se conoce como Radioterapia de Intensidad Modulada, que permite delimitar con suma precisión el área de influencia del cáncer y evitar la radiación de los órganos críticos circundantes.
Al estar bien delimitado el volumen del tumor mediante las tomografías computadas y las resonancias magnéticas, es posible utilizar filtros que bloquean la radiación en los tejidos sanos e incrementar ésta en las zonas más afectadas.
¿En qué consiste el tratamiento por IMRT? En una primera etapa se efectúa la fusión de imágenes provenientes de la resonancia magnética y la tomografía computada del paciente, transfiriéndolas en forma digital al sistema IMRT. De ese modo, el equipo medico determinará cuál es el volumen exacto sobre el cual se debe aplicar selectivamente la radiación, modulando su intensidad.
Luego se determinan los "campos de intensidad variable", que deberán ser constantemente monitoreados y que son un parámetro fundamental para determinar que el tratamiento se esté desarrollando correctamente.

Sin secuelas

El IMRT insume al paciente cinco días semanales durante un total de nueve semanas. El especialista estadounidense aseguró que después del tratamiento no suelen quedar secuelas. Además, la radiación no es dolorosa para el paciente. "Durante el período que dura el tratamiento, los pacientes se quejan de un mayor incremento de la orina por la noche, que es más frecuente y más urgente, pero no hay dolor", señaló.
Consultado sobre las diferencias que tiene este método en relación a otras terapias que también intentan evitar la radiación en los órganos sanos, como por ejemplo la braquiterapia o implante de semillas radiactivas, el entrevistado, señala que, si bien este tratamiento dura un solo día, los efectos colaterales pueden ser importantes: un 20% puede tener dificultades para orinar o padecer incontinencia, un riesgo que no existe con la radiación que ofrece la IMRT.
"La braquiterapia -dice- se utiliza en personas jóvenes y que no tienen riesgo quirúrgico. Además, el éxito del implante depende muchísimo de la destreza del profesional que lo haya realizado, si no, puede tener resultados nefastos."
Es importante señalar que los resultados de ambas terapias están igualados en lo que se refiere a los tumores que se encuentran en los primeros estadios. Según Nakfoor, el tratamiento también es aplicable en tumores del sistema nervioso central, cabeza y cuello, próstata y mama.

Una afección muy frecuente

La próstata es una glándula sexual masculina, que segrega el líquido prostático, que a su vez forma parte del semen. Aunque no se conoce el motivo por el cual las células de próstata pueden transformarse en cancerosas, sí se sabe que la testosterona (hormona masculina) estimula el crecimiento de un tumor prostático una vez que éste surge.
Después de los cánceres de piel, el cáncer prostático es, en la Argentina, el que más frecuentemente afecta a la población masculina, con una incidencia del 6,2% y una mortalidad del 6,7% de los casos. En Estados Unidos, donde se diagnostican casi 200 mil nuevos casos por año, es directamente la primera causa de cáncer, según un estudio de la Universidad de Utah. Pero al ser silente y no presentar síntomas en la mayoría de los casos, es común que los tumores de próstata pasen inadvertidos hasta que el paciente, sin saberlo, llegue a estados relativamente avanzados de la enfermedad.

Medicamento para prevenir el cancer de prostata

Los hombres que tomaron finasterida, un medicamento que afecta las concentraciones de hormona masculina, redujeron en cerca de un veinticinco por ciento su probabilidad de tener cáncer de próstata, comparados con quienes tomaron placebo, según los resultados de un estudio nacional divulgado hoy en línea por el New England Journal of Medicine.
Estos hallazgos llevaron al cierre temprano del Estudio de Prevención del Cáncer de Próstata (PCPT), coordinado por una red de investigadores con el nombre de Grupo de Oncología del Suroeste (Southwest Oncology Group, SWOG) y financiado por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI). El estudio de diez años de duración en el que participaron cerca de 19.000 hombres de todo el país, estaba programado inicialmente para finalizar en mayo de 2004.
"La finasterida es el primer medicamento que reduce el riesgo de cáncer de próstata", indicó el director del estudio, Dr. Ian Thompson, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas. "El medicamento fue útil tanto para hombres con bajo riesgo de cáncer de próstata, como para los que tenían alto riesgo". La edad, la concentración de antígeno prostático específico (PSA) al momento de la inscripción, antecedentes familiares de cáncer de próstata, así como la raza o el grupo étnico, no afectaron la habilidad del medicamento para prevenir la enfermedad.
"Hay que hacer una aclaración", declaró el doctor Thompson. "Los hombres en el estudio que desarrollaron cáncer de próstata mientras tomaban finasterida tuvieron más probabilidad de tener cánceres de grado elevado, los cuales, cuando se encuentran en la población general, pueden diseminarse rápidamente aun cuando los tumores sean pequeños. Pero más del 97 por ciento de los hombres que desarrollaron cáncer de próstata durante este estudio tuvieron cánceres en estadio precoz, los cuales son curables con más frecuencia".
En el momento se desconoce por qué los hombres que tomaron finasterida tuvieron más tumores de grado elevado, pero los investigadores están estudiando varias posibilidades. El medicamento afecta la apariencia de las células cancerosas de la próstata y esto puede llevar a calcular equivocadamente el grado del tumor, que el patólogo determina visualmente. Otra explicación posible que se está estudiando es si la finasterida en realidad hace que se desarrollen tumores más agresivos, bien sea al prevenir sólo los tumores de grado bajo o al hacer la glándula prostática más predispuesta a tumores agresivos.
El cáncer de próstata es el cáncer más común en hombres, después del cáncer de piel, y afectará a cerca de 221.000 hombres en los Estados Unidos este año. Cerca de 29.000 hombres morirán a causa de esta enfermedad. La enfermedad --así como su tratamiento, que en ocasiones conlleva a impotencia, incontinencia urinaria y otros problemas-- es una carga de salud importante para los hombres.
"Estos hallazgos resaltan la importancia de financiar estudios clínicos que se enfoquen en la prevención", indicó el doctor Elias A. Zerhouni, director de los Institutos Nacionales de la Salud, de los cuales forma parte el NCI. "Nuestra meta es, primero que todo, prevenir tumores".
"Este estudio es un paso importante hacia la comprensión de las complejidades del cáncer de próstata como enfermedad", expresó el director del NCI, doctor Andrew C. von Eschenbach. "Este estudio memorable y el caudal de información obtenido en él ofrecerán una visión crítica para estrategias futuras de prevención".
"Millones de hombres podrían beneficiarse de la capacidad que tiene la finasterida para reducir el riesgo de cáncer de próstata", explicó la doctora Leslie Ford, directora adjunta de investigación clínica en la División de Prevención de Cáncer del NCI, quien supervisó el PCPT para el instituto. "Como sucede con cualquier procedimiento o intervención médicos, la decisión de tomar finasterida es individual y se deben sopesar los beneficios y los riesgos".
La finasterida fue aprobada en 1992 en una dosis de 5 miligramos (mg) para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna, un agrandamiento no canceroso de la próstata que puede ocasionar problemas en el flujo urinario. Unos años más tarde, se aprobó la dosis de un miligramo para tratar la calvicie de patrón masculino. En el PCPT, fueron asignados al azar hombres sanos de 55 años y más para tomar diariamente 5 mg de finasterida o un placebo durante siete años. Ni los participantes ni sus médicos supieron quienes habían sido asignados para tomar cuál píldora. Este tipo de estudio, llamado de doble ciego, controlado con placebo, se considera la norma de oro científica para determinar si una intervención funciona.
Los hombres escogidos para el PCPT no mostraron evidencia alguna de cáncer de próstata al comienzo del estudio. Para poder ingresar al estudio, los hombres debieron tener un examen normal rectal digital (DRE) y una concentración de antígeno prostático específico de 3 nanogramos/mililitro (ng/ml) o menos. Estos exámenes se repitieron cada año. Los participantes también aceptaron que se les practicara una biopsia prostática después de haber participado por siete años. Cuando el estudio terminó, cerca de 9.000 hombres se habían sometido a biopsias.
"Queremos hacer llegar nuestros más sinceros agradecimientos a los participantes en el estudio", expresó el doctor Thompson. Los investigadores del PCPT seguirán observando a los hombres que participaron en el estudio en más de 200 sitios en todo el país. "Lo que estos hombres nos han dado ya, no tiene precio", continuó el doctor Thompson. "Pero vamos a aprender mucho más. Los participantes nos dejaron muestras de sangre y biopsias, y este archivo de material biológico resultará de incalculable valor para aprender más acerca de los cambios moleculares que ocurren cuando se desarrolla el cáncer de próstata".
El 3 de marzo de 2003, el Comité de Supervisión de Datos y Seguridad, un organismo independiente que examinó periódicamente el estudio, aconsejó terminarlo antes de lo previsto. La recomendación se produjo porque los datos ya recogidos eran sólidos y las conclusiones difícilmente cambiarían con la adición de más datos.
Al cierre del estudio, se había encontrado cáncer de próstata en cerca del 18 por ciento de los hombres que tomaron finasterida, o sea en 803 de 4.368. Cerca del 24 por ciento de los hombres que tomaron placebo, o sea 1.147 de 4.692, habían sido también diagnosticados con cáncer de próstata. Muchos de los hombres con cáncer tuvieron exámenes rectales digitales y niveles de antígeno prostático específico normales, y la enfermedad se encontró sólo debido a que el estudio requería una biopsia al finalizar.
A pesar de que los hombres que tomaron finasterida tuvieron menos cánceres de próstata en general, ellos tuvieron una mayor proporción de cánceres de próstata de grado elevado. En general, 6,4 por ciento de los hombres que tomaron finasterida (280 de 4.368) tuvieron tumores de grado elevado. En el caso de los hombres que tomaron placebo, 5,1 por ciento (237 de 4.692) tuvieron cánceres de grado elevado. La baja concentración de antígeno prostático específico no tuvo correlación con el desarrollo de tumores agresivos; algunos de los hombres en ambos grupos del estudio tuvieron enfermedad de grado elevado a pesar de que tenían concentraciones de antígeno prostático específico que no habrían sido motivo de preocupación si los participantes se hubieran sometido a exámenes de detección de rutina fuera del estudio.
"Aunque un mayor porcentaje de hombres del grupo de finasterida tuvo tumores que al patólogo le parecieron más agresivos, no sabemos si esos tumores actuarán biológicamente en forma agresiva", indicó Ford. "Vamos a seguir vigilando a estos hombres a largo plazo para determinar si un cáncer que parece de alto grado en un hombre que toma finasterida se correlaciona médicamente con enfermedad agresiva".
Los investigadores observaron regularmente a los participantes en busca de efectos secundarios. Comparados con los que tomaron placebo, más hombres que tomaron finasterida experimentaron efectos secundarios sexuales en algún momento del estudio. Por otra parte, más hombres de los que tomaron placebo informaron de síntomas urinarios.
"El PCPT y sus hallazgos marcan una piedra angular en el campo de la prevención del cáncer y seguiremos aprendiendo más y más en los años venideros", expresó Ford. "La capacidad de la finasterida para prevenir el cáncer de próstata tiene el potencial de reducir el peso de la atención médica para esta enfermedad tan común. La próxima vez que los hombres vayan al médico, el médico querrá hablar de estos hallazgos".
La finasterida es sólo uno de los agentes que el NCI ha venido estudiando para prevenir el cáncer de próstata. Otro estudio grande de prevención que se está llevando a cabo actualmente, el Estudio del Selenio y la Vitamina E para Prevenir el Cáncer (SELECT), busca determinar si estos dos suplementos dietéticos pueden proteger contra el cáncer de próstata.
El SWOG, el mismo grupo que coordinó el PCPT, está llevando a cabo el estudio SELECT para el Instituto Nacional del Cáncer. "Los hombres pueden tomar finasterida y participar en SELECT", aclaró el doctor Charles A. Coltman Jr., presidente del SWOG y director del Instituto de Cáncer de San Antonio en Texas.
Para mayor información sobre el PCPT o SELECT, el público puede llamar al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer, al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237) para obtener información en inglés o español. O visitar el sitio de Internet http://www.cancer.gov/pcpt.

Curry puede retrasar crecimiento de tumor prostata

La curcumina, un componente activo de la cúrcuma (especia del curry de la India), puede ayudar a retrasar el crecimiento tumoral en pacientes con cáncer de próstata resistentes a la castración y sometidos a la terapia de privación de andrógenos (androgen deprivation therapy - ADT), sugiere un estudio realizado por investigadores de Centro de Cáncer Kimmel de Thomas Jefferson University.
Especia Curry
De acuerdo a un informe reciente de Cancer Research, Karen Knudsen, Ph.D., profesora de Biología de Cáncer, Urología y Oncología de Radiación en la Universidad Thomas Jefferson, y sus colegas observaron en un estudio pre-clínico que la curcumina inhibe dos conocidos activadores de los receptores nucleares, p300 y CPB (o CREB1 la proteína de unión), que se ha demostrado que trabajan en contra de ADT. ADT tiene como objetivo inhibir el receptor de la hormona andrógena - hormona masculina importante en el desarrollo y progresión del cáncer de próstata - en los pacientes. Sin embargo, un importante mecanismo de fracaso terapéutico y la progresión de la enfermedad avanzada es la reactivación inapropiada de este receptor. Células tumorales sofisticadas, con la ayuda de p300 y CPB, a veces omiten la terapia. Por esta razón, el desarrollo de nuevos objetivos que actúan en conjunto conla terapia serían de beneficio para los pacientes con cáncer de próstata resistentes a la castración. Para el estudio, las células de cáncer de próstata fueron sometidos a la privación de la hormona en la presencia y ausencia de cúrcuma con “dosis fisiológicamente alcanzables”. (Estudios previo que encontraron resultados similares,incluyeron dosis que no eran realistas.)
Los investigadores encontraron que la curcumina aumentó los resultados de la ADT, y redujo el número de células en comparación solo con ADT. Además, se encontró que la especia era un potente inhibidor tanto del ciclo celular y la supervivencia en células de cáncer de próstata.
Para ayudar a apoyar sus conclusiones, los investigadores también investigaron la curcumina en ratones, que fueron castrados para imitar ADT. Ellos fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos: curcumina y control. El crecimiento del tumor y la masa se redujeron significativamente en los ratones con curcumina, informan los investigadores. Estos datos demuestran por primera vez que la curcumina no sólo obstaculiza la transición de la enfermedadsensible a ADT a resistentes a la castración, sino que también es eficaz en bloquear el crecimiento de tumores de próstata establecidos resistente a la castración.
Este estudio sienta las bases para un mayor desarrollo de la curcumina como un nuevo agente para orientar la señalización del receptor de andrógenos”, dijo el Dr. Knudsen. “También tiene implicaciones más allá del cáncer de próstata ya que el p300 y CBP son importantes en otras neoplasias malignas, como el cáncer de mama. En los tumores donde éste juega un papel importante, la curcumina puede llegar a ser un agente terapéutico prometedor”.
Mayor información:
www.jefferson.edu
Fuente: Mediglobal

Nuevo PSA, Velocity Risk Count Testing (PSAV)

Un nuevo estudio del Centro Médico Langone y de la Escuela de Medicina de Universidad de Feinberg muestra que el nuevo PSA, Velocity Risk Count Testing (PSAV) puede proporcionar una manera más eficaz para que los médicos puedan detectar cáncer de próstata clínicamente significativo.
El nuevo estudio, publicado en el British Journal of Urology Internacional el 1 de febrero de 2012, muestra los beneficios de efectuar seguimiento en el tiempo de los niveles de PSA para ayudar a los médicos a evaluar con mayor exactitud el riesgo de cáncer de próstata potencialmente mortal.
El recuento de riesgo podría representar una nueva forma de detectar cáncer de próstata, centrándose en los hombres con mayor riesgo de cánceres de próstata dañinos”, dijo el autor principal Stacy Loeb, MD, un urólogo en el Departamento de Urología y del Joel E. Smilow Prostate Cancer Center de NYU Langone.El objetivo del recuento de riesgo es ayudar a identificar los cánceres de próstata agresivos, clínicamente significativos antes de que los síntomas avanzados se desarrollen, mientras se disminuye el diagnóstico de los cánceres insignificantes”.

El cáncer de próstata es la segunda causa de muerte por cáncer en los hombres estadounidenses, y se estima que 1 de cada 6 hombres son diagnosticados con esta enfermedad durante su vida. El cáncer de próstata no presenta síntomas hasta etapas avanzadas por lo que la detección de la enfermedad es vital. En la actualidad, una prueba de sangre PSA es el método de evaluación estándar para evaluar el riesgo de un hombre con cáncer de próstata. La misma mide la cantidad de antígeno prostático específico en la sangre, una sustancia hecha sólo en la glándula prostática. Un nivel elevado de PSA puede indicar la presencia de la enfermedad. Sin embargo, el PSA también puede elevarse con la ampliación benigna de la próstata y un alto valor de PSA no siempre significa que un cáncer de próstata agresivo está presente.

El nuevo PSAV Risk Count trabaja monitoreando las fluctua ciones en los niveles de PSA en el tiempo para analizar el riesgo del cáncer de próstata, en lugar de depender de un solo resultado de la prueba PSA para asignar el riesgo de cáncer de próstata. El recuento de riesgo se calcula contando el número de veces seguidas que el nivel de PSA en la sangre aumenta en un 0,4 ng/ mL. Si el PSA aumenta en más de 0,4 unidades durante varios años consecutivos, el recuento de riesgo se eleva indicando que el paciente tiene un mayor riesgo de cáncer de próstata agresivo. Por ejemplo, a un hombre que se somete a una prueba de PSA durante dos años consecutivos, se le daría un “2” en el recuento de riesgo si sus mediciones en serie de velocidad de PSA aumentaron en más de 0,4 unidades, un “1” recuento de riesgo si hubo solo un incremento por más de 0,4 unidades, y un “0” de recuento de riesgo cuentan si no hubo un incremento por más de 0,4 unidades.
En el estudio, los investigadores mostraron que el conteo PSAV Risk Count puede mejorar la especificidad de la detección del cáncer de próstata y las etapas avanzadas de la enfermedad. Los autores concluyen que el PSAV puede ser útil en el diagnóstico de cáncer de próstata agresivo más temprano, mientras que, posiblemente, podría reducir las biopsias innecesarias, así como el sobrediagnóstico y el sobretratamiento como resultado del cáncer de próstata de bajo riesgo.

Un persistente aumento del PSA es un presagio para el cán cer de próstata potencialmente
mortal”, dijo el autor principal del estudio, William Catalona, MD, profesor de Urología en la Universidad Northwestern. “Nuestros resultados del estudio muestran que mirando la cantidad de cambios de PSA en el tiempo ayuda a distinguir qué tipos de cáncer son agresivos, más que un único valor de PSA”. En otro editorial sobre este tema, el Dr. H. Ballentine Carter, del Instituto Urológico Brady de Johns Hopkins sugirió que en un principio el concepto de observar los cambios de PSA en el tiempo, afirman que con el fin de determinar la probabilidad de cáncer de próstata agresivo, “el médico quiere saber el conteo de riesgo del paciente, no sólo su edad y nivel de PSA”.
El cáncer de próstata no presenta síntomas hasta etapas avanzadas por lo que la detección de la
enfermedad es vital. Un alto valor de PSA no siempre significa que un cáncer de próstata agresivo está presente.
Fuente: Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York
Mayor información:
www.med.nyu.edu



Causas del cáncer de próstata

La dependencia hormonal del cáncer prostático, y de ahí la utilidad de sustancias hormonales en su tratamiento, parece indicar que los andrógenos intervienen en su aparición. Sin embargo, no se ha podido establecer la relación de otros factores como los genéticos, ambientales o de carácter  infeccioso con este tipo de cáncer.

Existen, no obstante, una serie de factores que pueden favorecer la aparición de la enfermedad, y que se relacionan a continuación:
Factores de riesgo del cáncer de próstata

    Edad: normalmente aparece a partir de los 45 años, y las posibilidades de desarrollar este tipo de cáncer aumentan con la edad.
    Raza: es más frecuente y más agresivo en los hombres de raza negra.
    Factores genéticos: tener familiares con cáncer de próstata aumenta el riesgo, más cuanto más cercano es el parentesco con el enfermo.
    Dieta: el consumo de grasa animal incrementa el riesgo. Por el contrario, los vegetales, como el tomate y la soja, y otros alimentos, como el salmón, podrían proteger.
    Hormonas: la elevación de testosterona y de IGF-1 (factor de crecimiento insulínico) se relacionan con un mayor riesgo.
    Frecuencia eyaculatoria: parece que tener 5 o más eyaculaciones semanales tiene un efecto protector.
    Obesidad: como en otros muchos cánceres, la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

Braquiterapia para cancer de prostata

Más de un centenar de urólogos europeos se han reunido en Sintra (Portugal) con el fin de analizar los últimos avances y las ventajas de la braquiterapia en el tratamiento del cáncer de próstata. Entre sus conclusiones, una clara y positiva: la mortalidad por cáncer de próstata, el tumor más frecuente entre los hombres europeos, desciende cada año como consecuencia del diagnóstico precoz y las novedades terapéuticas.
La braquiterapia es una de esas novedades que, además, y según dichos expertos, posee multitud de ventajas frente a otros tipos de radioterapia como la radiación externa (EBT). Así, la braquiterapia libera la dosis necesaria de radiación en un periodo de tiempo mucho menor, el tratamiento dura de uno a dos días frente a las siete semanas que puede prolongarse la EBT y la precisión que consigue la braquiterapia reduce el riesgo de que los tejidos y órganos sanos que rodean al tumor se vean dañados.
De esta manera, se consigue también reducir el riesgo de padecer posteriormente incontinencia o disfunción eréctil. Estos factores minimizan el impacto sobre la calidad de vida del paciente, puesto que recibe un tratamiento más corto y se recupera antes, pudiendo continuar con su actividad diaria de manera casi inmediata.
Fuente: Nucletron

Que es Cisplatino

Cisplatino

Nombre genérico: Cisplatino
Nombres comerciales: Platinol ®, Platinol®-AQ
Otro nombre: CDDP
Tipo de fármaco:
El cisplatino es un fármaco de quimioterapia anticanceroso ("antineoplásico" o "citotóxico"). Se encuentra clasificado como "agente alquilante" (Para obtener más detalles, ver más abajo la sección "Cómo actúa el Cisplatino").
Para qué se utiliza el Cisplatino:
  • Se la usa para tratar el cáncer testicular, ovárico, vesical, de cabeza y cuello, esofágico, pulmonar de células pequeñas y células no pequeñas, de mama, cervical, de estómago y próstata. También se la usa para el tratamiento del linfoma de Hodgkin y no Hodgkin, neuroblastomas, sarcomas, mieloma múltiple, melanoma y mesotelioma.
Nota: si se ha aprobado un fármaco para un uso, los médicos pueden decidir utilizar este mismo fármaco para tratar otros problemas, si creen que podría ser útil.
Cómo se administra el Cisplatino:
  • El Cisplatino se administra por una vena (intravenosa o IV) en forma de infusión.  
  • El Cisplatino no tiene una presentación en pastillas.
  • El cisplatino es un agente irritante. Un agente irritante es una sustancia química que inflama la vena por donde se la administra.
  • Si el Cisplatino se escapa de la vena, puede provocar daño tisular. La enfermera o el médico que administre el Cisplatino deben estar sumamente capacitados. Si observa enrojecimiento o inflamación en el lugar de la inyección IV mientras recibe el Cisplatino, informe a su profesional de atención médica de inmediato.
  • Antes y/o después de la infusión de Cisplatino, se administran líquidos IV adicionales, se asegura la hidratación adecuada antes, durante y después de la infusión de Cisplatino, para proteger la función renal.
  • También se ha usado Cisplatino como infusión en la cavidad abdominal (que contiene los órganos abdominales).
  • La cantidad de Cisplatino que recibirá depende de muchos factores, incluyendo su altura y peso, el estado general de su salud y sus otros problemas de salud, y el tipo de cáncer o enfermedad que padece. Su médico determinará la dosis exacta para usted y el calendario de administración del fármaco.
Efectos secundarios del Cisplatino:
Aspectos importantes que debe recordar acerca de los efectos secundarios del Cisplatino:
  • La mayoría de las personas no experimenta todos los efectos secundarios mencionados.
  • Los efectos secundarios del cisplatino suelen ser predecibles en cuanto a su aparición y duración.
  • Casi siempre son reversibles y desaparecerán cuando finalice el tratamiento.
  • Existen muchas opciones para ayudar a minimizar o prevenir los efectos secundarios del cisplatino.
  • No existe relación entre la presencia o la gravedad de los efectos secundarios del Cisplatino y la efectividad del medicamento.
  • Los efectos secundarios y su gravedad dependen de la cantidad de Cisplatino administrado. En otras palabras, las dosis elevadas pueden producir efectos secundarios más graves.

nanopartícula de Cisplatino contra cancer de prostata

En consonancia con esta investigación, profesionales del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), han logrado encerrar en una nanopartícula al Cisplatino logrando de esta manera que el medicamento llegue a las células tumorales de la próstata sin generar efectos secundarios adversos, según se puede apreciar en un comunicado hecho público por el mismo instituto y del cual se han hecho eco distintos medios Internacionales como Physorg.com.
Utilizando la nanotecnología, los investigadores fueron capaces de reducir con éxito los tumores en ratones, empleando sólo un tercio de la cantidad de Cisplatino convencional.
Dado que las partículas se han mostrado prometedoras en animales, el equipo ahora espera ensayar con humanos el sugestivo avance.
De ser positiva la tentativa, el progreso científico podría ayudar a reducir los efectos secundarios potencialmente graves que causa el fármaco, que incluyen daño renal y daño nervioso.
“No sólo mostró una mejoría en la eficacia también disminuyó la toxicidad”, sostuvo Mansoor Amiji, presidente de las Ciencias Farmacéuticas en Bouvé Northeastern University College de Ciencias de la Salud. “Una sola nanopartícula es capaz de proporcionar mayores dosis en el paciente, lo que puede tener un resultado terapéutico mucho mejor y no preocuparse tanto por los efectos secundarios”, concluyó.
El medicamento en cuestión se llama Cisplatino. Los médicos comenzaron a utilizarlo a finales de los 70 para tratar el cáncer. Este fármaco es tan fuerte que destruye las células cancerosas al entrecruzarse con el ADN, lo que finalmente desencadena la muerte celular. A pesar de sus efectos secundarios adversos, que incluyen también daños en los nervios y náuseas, la mitad de todos los pacientes con cáncer reciben quimioterapia con este medicamento.
Otro problema con el Cisplatino es su duración relativamente corta en el torrente sanguíneo. Solamente 1% de la dosis administrada a un paciente llega al ADN de las células tumorales y aproximadamente la mitad de estas se excretan dentro de una hora de tratamiento.
Las nanopartículas circulares al estar en el torrente sanguíneo duran 24 horas, es decir, 5 veces más que el cisplatino no-encapsulado.

La cirugía es eficaz para pacientes con cáncer agresivo de próstata

ROCHESTER, Minnesota,  En uno de los primeros estudios enfocados exclusivamente
sobre los resultados posteriores al tratamiento de pacientes con cáncer de próstata de alto grado, los científicos descubrieron que la cirugía ofrece tasas de supervivencia altas. Científicos de Mayo Clinic, en colaboración con otros investigadores del Fox Chase Cancer Center en Filadelfia, descubrieron que los pacientes afectados por los tipos más agresivos de cáncer de próstata que se sometieron a procedimientos de prostatectomía radical alcanzaban una tasa de supervivencia específica a los 10 años de 92 por ciento y una tasa de supervivencia general de 77 por ciento. La tasa de supervivencia específica al cáncer de los pacientes que recibieron solamente radioterapia fue de 88 por ciento y la tasa de supervivencia general fue de 52 por ciento. Los resultados se presentaron en septiembre en la octogésimo-cuarta reunión anual de la Sección Norcentral de la Asociación Urológica Americana realizada en Chicago. “Desde hace mucho tiempo se creía que los pacientes con cáncer agresivo de próstata no eran candidatos a cirugía”, comenta el Dr. Stephen Boorjian, urólogo de Mayo Clinic. “Sin embargo, se descubrió que la cirugía permite controlar de manera excelente este tipo de cáncer de próstata a largo plazo. Además, dado que la cirugía permite el uso dirigido de terapias secundarias, como la privación de andrógenos, también ofrece la oportunidad de evitar o al menos retrasar las posibles consecuencias adversas para la salud de esos tratamientos”. De los 1.847 pacientes con cáncer agresivo de próstata (según la definición de la Red Nacional Integral
del Cáncer) que participaron en el estudio entre 1988 y 2004, 1.238 se sometieron a cirugía en Mayo Clinic y 609 fueron tratados con radioterapia en el Fox Chase Cancer Center. De los 609 que recibieron radioterapia, 344 también recibieron terapia de privación de andrógenos.
Los científicos analizaron las tasas de supervivencia específica al cáncer y general. La primera (tasa de supervivencia específica al cáncer) fue igual para quienes se sometieron a cirugía que para aquellos que recibieron radiación más terapia hormonal (92 por ciento). No obstante, la tasa de supervivencia general fue bastante mejor para quienes se sometieron a cirugía (77 por ciento) que para los pacientes que recibieron radiación más hormonas (67 por ciento) o los que de radiación solamente (52 por ciento). “La posibilidad de fallecer de los pacientes que recibieron radiación y terapia hormonal era 50 por ciento mayor a la de quienes se sometieron a cirugía. Esto se mantuvo, incluso después de controlar la edad de los pacientes, las comorbilidades y las características tumorales.
Los resultados obtenidos plantean que la administración de terapia hormonal en los pacientes con radioterapia pudo haber tenido consecuencias adversas para la salud”, señala el Dr. Boorjian.
“Es importante enfatizar que la cirugía es excelente para controlar a largo plazo a los pacientes con cáncer de próstata de alto riesgo”, añade el Dr. Boorjian. “El hecho de limitar la necesidad de hormonas evitaría consecuencias adversas para la salud. De todas maneras, antes de determinar el mejor abordaje para los pacientes con cáncer agresivo de próstata, es necesario realizar más estudios para evaluar las diferentes repercusiones de los tratamientos sobre la calidad de vida y mortalidad no vinculada al cáncer”.
Mayor información:

Valores normales de PSA


La determinación del antígeno prostático específico (PSA, prostate specific antigen) en sangre ha revolucionado el diagnóstico de este tumor.
¿Qué es el antígeno prostático específico?
El PSA es una sustancia producida por determinadas células de la glándula prostática. Su valor radica en que sólo se produce en la próstata (es específico de este órgano). Normalmente es un componente del semen, y su función es licuar el semen después de la eyaculación. La práctica totalidad del PSA se excreta al mundo exterior en las eyaculaciones de semen, pero una pequeña parte se escapa al torrente sanguíneo.
¿Cómo se determina su concentración en sangre?
La concentración de PSA se determina en una muestra de suero de la sangre. Dado que se encuentra en cantidades infinitesimales, su detección requiere una tecnología con una gran sensibilidad, que utiliza anticuerpos monoclonales.

El PSA puede existir en la sangre en forma libre, o unirse a otras sustancias de la sangre. Cuando se encuentra de forma libre, se conoce como PSA libre, cuando está unido a otras sustancias, se conoce como PSA en forma de complejos. El PSA total es la suma de ambas formas de PSA y es lo que miden los análisis de sangre habitualmente.
¿Cuáles son los valores normales de PSA?
El valor utilizado con mayor frecuencia como el límite alto de la normalidad es 4 ng/mL (nanogramos por mililitro). Sin embargo, dado que la glándula prostática aumenta de tamaño con la edad y produce más PSA con la edad, es normal que los hombres más mayores tengan concentraciones más altas. Las concentraciones normales según la edad son las siguientes:

Rango de edades Asiáticos Negros Blancos
40-490-20-20-2,5
50-590-30-40-3,5
60-690-40-4,50-4,5
70-790-50-5,50-5,5

El valor normal de 4 ng/mL es quizá demasiado elevado para los hombres jóvenes. De todas formas, todavía existe controversia sobre si es correcto basarse en estas concentraciones de PSA o si aceptar el límite alto de 4 ng/mL para todos los hombres independientemente de su edad.
¿Qué utilidad tiene en la detección del cáncer de próstata?
La determinación de PSA se puede utilizar de varias formas, en hombres en los que se desconoce si padecen la enfermedad (como prueba de cribaje o diagnóstica) y en los que ya se sabe que lo padecen (como marcador específico o para vigilar su evolución).

Cuando se utiliza como prueba de cribaje o diagnóstica si se obtiene un resultado anormal se deberán realizar pruebas adicionales. La probabilidad de tener cáncer aumenta cuanto mayor sea el valor obtenido:

PSA Porcentaje de Cáncer
0-2 ng/mL1%
2-4 ng/mL15%
4-10 ng/mL25%
>10 ng/mL>50%

Por encima de 10 ng/mL, la probabilidad aumenta de forma dramática.

Cuando se utiliza como marcador específico o para vigilar la evolución de la enfermedad después de un tratamiento, un resultado anormal indica que se ha producido una recurrencia después del tratamiento inicial. Por ejemplo, tras la extirpación quirúrgica de la próstata, y aparentemente todo el cáncer se encontraba dentro de la glándula, el PSA debería descender a cero. Si al realizar revisiones se encuentran valores crecientes de PSA, entonces la cirugía no fue eficaz y el tumor ya estaba diseminado.
¿Qué otras enfermedades pueden provocar aumentos de PSA?
Otras enfermedades que afectan a la próstata pueden provocar aumentos de PSA. (el PSA es órgano-específico, pero no cáncer-específico). La causa más frecuente es la hiperplasia benigna de próstata (HBP), que provoca un aumento de tamaño considerable de la próstata con la edad. La infección de la próstata o prostatitis puede causar un aumento anormal del PSA en sangre. También se pueden producir aumentos cuando se producen infartos prostáticos, al introducir instrumentos por la uretra, al producirse una retención aguda de orina y tras la biopsia de próstata.
¿Qué es el PSA libre?
La mayoría del PSA liberado a la sangre desde la próstata se une a otras proteínas de la sangre. El PSA que queda sin unir a proteínas se conoce como PSA libre y es posible determinar su concentración en el laboratorio. Se ha observado que la concentración de PSA libre es menor en los hombres con cáncer de próstata que en los que tienen enfermedades benignas. El valor de PSA libre que sugiere la presencia de cáncer depende de la prueba utilizada, del laboratorio, y de la población en que se utilice. Esta prueba es especialmente útil cuando la concentración de PSA total está entre 4 ng/mL y 10 ng/mL.
¿Cuáles son las limitaciones de la prueba del PSA?
Un porcentaje pequeño de cánceres de próstata no produce aumentos detectables del PSA de la sangre, incluso cuando la enfermedad está en estadio avanzado. Muchos cánceres tampoco aumentan el PSA lo suficiente para superar el nivel normal. Por lo tanto es importante no fiarse exclusivamente de esta prueba de laboratorio.

La prueba más útil para complementar el PSA es el tacto rectal de la próstata realizada por un urólogo. Durante esta prueba el médico introduce un dedo en el recto para estimar el tamaño, la posición, el contorno, la consistencia y la forma de la próstata.
Fuente: www.urologia.tv

Mitos Cáncer de próstata

10 mitos y conceptos erróneos sobre cáncer de próstata
Mito 1: El cáncer de Próstata es una enfermedad de hombres viejos
Si bien puede ser cierto que mientras más edad se tenga, más probabilidades existen de ser diagnosticado con cáncer de próstata (65% para 65 años o más), lo cier- to es que el 35% de los diagnosticados (más de 76.000 por año), corresponden a una edad más temprana. Aunque sólo uno de cada 10.000 hombres menores de 40 años serán diagnosticados, la tasa se dispara hasta 1 de cada 38 para las edades de 40 a 59, y 1 en 15 para edades de 60 a 69. Hay muchos factores a considerar, entre los que se incluye la raza, la historia familiar, estilo de vida y estado físico, incluso cuenta el lugar en el que vive.
Mito 2: Si no hay síntomas, no se tiene cáncer de próstata 
Falso. El cáncer de próstata es uno de los más asintomáticos cánceres en la oncología, lo que significa que no todos los hombres experimenten síntomas, los que además muchas veces son equivocados o atribuidos a otra cosa. Los signos del cáncer de próstata son frecuentemente descubiertos primero por un doctor durante un chaqueo rutinario. Los síntomas comunes incluyen una recurrente necesidad de orinar, dificultades al iniciar o terminar de orinar, débil o interrumpido flujo de la orina, dolor o ardor al orinar, dificultades al tener una erección, eyaculación dolorosa, sangre en la orina o el semen, dolor frecuente y rigidez en la espalda baja, caderas o muslos. Si se experimenta cualquiera de estos síntomas, se debe estar seguro de la necesidad de comunicárselo al médico.
Mito 3: El cáncer de próstata es de lento desarrollo,
no hay necesidad de
preocuparse
Esto es a veces cierto y a veces falso. Con los 25 tipos de cáncer
de próstata descubiertos por investigadores de la Fundación de Cáncer de Próstata, podemos confirmar que hay algunas variedades por las que un hombre podría -o no- morir, mientras que
otros son muy agresivos. Una vez que una biopsia confirma la presencia de cáncer en la próstata, el médico especifica su potencial de agresividad del informe del patólogo, pero las recomendaciones para el tratamiento dependen de muchos factores, incluyendo la edad del paciente y su estado de salud. Hay diferentes tratamientos y un enfoque no se ajusta a todos los casos. Los pacientes necesitan entender la complejidad de esta enfermedad y tomar decisiones sobre el tratamiento apropiado para cada uno junto a un médico de confianza. La buena noticia es que con el
acelerado ritmo de los descubrimientos científicos, pronto será posible identificar el cáncer específico que un paciente tiene a tiempo del diagnóstico, al igual que el más efectivo tratamiento para ello de acuerdo a su constitución biológica. Esto ayudará a curar más con menos tratamientos
Mito 4: El cáncer de próstata no se presentó en la familia, así que las posibilidades de contraerlo no son considerables.
Falso. Lo cierto es que 1 de cada 6 hombres estadounidenses será diagnosticado con cáncer de próstata en su vida, aunque en efecto, las probabilidades de un hombre con una historia familiar de cáncer de próstata se duplican a 1 de cada 3. Esto se compara con la situación de 1 de cada 8 mujeres que será diagnosticada con cáncer de mama. Los hombres afroamericanos son un 60% más propensos a desarrollar el cáncer de próstata y tienen 2,4 veces más probabilidades de morir a consecuencia de ello. La historia familiar y genética sin embargo, juega un papel importante y el riesgo es aún mayor si el cáncer se diagnostica en un miembro de la familia a una edad más joven (menos de 55 años de edad) o si el mal afectó a tres o más miembros de la familia. En el 2010, aproximadamente 218.000 nuevos casos fueron diagnosticados en los EE.UU. y más de 32.000 hombres murieron a causa de este cáncer. El número de nuevos casos en los EE.UU. podría superar los 300.000 por año para 2015.
Mito 5: El test APE (antígeno prostático específico) es una prueba de cáncer.
Falso. la prueba APE mide los niveles de antígeno prostático específico en la próstata, no el cáncer. El APE es producido por la próstata en respuesta a una serie de problemas como una inflamación o infección (prostatitis), agrandamiento de la próstata (hiperplasia prostática benigna-HPB) o posiblemente cáncer. Se debe pensar en ello como una primera alerta, una “alarma de humo” y no una “alarma de incendio”. La prueba de APE es el primer paso en el proceso de diagnóstico para el cáncer; si lo detecta, será en sus etapas iniciales, cuando es más factible combatirlo adecuadamente. Los expertos creen que la prueba de APE salva la vida de aproximadamente 1 de cada 39 hombres que se someten a ella.
Mito 6: Un nivel elevado de APE significa que hay cáncer de próstata y viceversa.
Aunque el cáncer de próstata es una causa común de elevados niveles de antígeno prostático específico, algunos hombres con cáncer de próstata tienen niveles incluso bajos de APE, el que puede ser diluido en hombres con sobrepeso u obesidad debido a su mayor
volumen de sangre. Una vez más, los niveles elevados pueden ser una indicación de otras condiciones médicas.
Mito 7: Vasectomías causan cáncer de próstata
Algunas vez se consideró que tener una vasectomía incrementaba el riesgo. Este tema ha sidocuidadosamente investigado por los investigadores y la vasectomía no ha sido relacionada en el incremento de posibilidades de un hombre para adquirir el cáncer de próstata, pero condujo a que la próstata deba ser chequeada por el urólogo más frecuentemente; consecuentemente el cáncer puede detectarse en la clínica con más frecuencia.
Mito 8: El tratamiento depróstata siempre causa impotencia e incontinencia
Aunque la disfunción eréctil y la incontinencia urinaria son posibilidades derivadas de la cirugía o la radioterapia para el cáncer de próstata, no es cierto que todos los hombres experimentan complicaciones. Estos efectos colaterales pueden depender altamente de la edad y la condición física del paciente. Numerosas terapias pueden mejorar la función eréctil y limitar la incontinencia después del tratamiento y la cirugía. Cuando se elige un cirujano, el paciente debe preguntarle sobre el porcentaje de pacientes que han tenido incontinencia y la cantidad de cirugías que ha realizado.
Mito 9: La actividad sexual incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de próstata
La actividad sexual intensa o las eyaculaciones frecuentes fueron
en alguna ocasión acusadas de incrementar el riesgo de cáncer de próstata. En realidad algunos estudios demuestran que los hombres que reportaron eyaculaciones más
frecuentes tuvieron un bajo riesgo de desarrollarlo. La eyaculación como tal no se ha relacionado con la enfermedad.
Mito 10: Se puede pasar el cáncer a otros
El cáncer de próstata no es infeccioso o transmisible. Esto significa que no hay manera de que
se lo pueda pasar a otro.