Como en todos los procesos cancerosos, el tratamiento del cáncer de
huesos es totalmente individualizado y exige la colaboración estrecha de traumatólogos y
oncólogos.
Tratamiento del osteosarcoma
1. Cirugia para extirpar el cáncer seguida por quimioterapia adyuvante.
(Generalmente es necesaria la amputación de brazo o pierna).
2. Quimioterapia seguida de cirugia seguida de quimioterapia adyuvante.
1. Cirugia para extirpar el cáncer seguida por quimioterapia adyuvante.
2. Quimioterapia seguida de cirugia seguida de quimioterapia adyuvante.
La cirugia puede incluír la extirpación del cáncer diseminado a los pulmones.
Algunas veces se necesita más de una operación para quitar todo el cáncer.
1. Quimioterapia de combinación.
2. Cirugia y quimioterapia de combinación.
3. Radioterapia y quimioterapia de combinación.
4. Un ensayo clinico de quimioterapia y nuevas formas de administrar radioterapia.
5. Un ensayo clinico de quimioterapia seguida por cirugia, con o sin radioterapia.
También se están evaluando nuevas dosis y combinaciones de quimioterapia en ensayos
clinicos.
1. Quimioterapia de combinación.
2. Radioterapia más quimioterapia de combinación.
3. Quimioterapia de combinación más cirugia para extirpar el cáncer que se ha diseminado a los pulmones.
Se están evaluando en ensayos clínicos nuevas dosis y combinaciones de quimioterapia
con o sin tratamiento de radiación.
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Tratamiento cancer de huesos
Tratamiento del sarcoma de Ewing /Tumor neuroectodérmico primitivo
Etiquetas: Cancer de hueso
Sintomas del cancer de huesos
sintomas del cancer oseo
Son tres los signos y síntomas que acompañan al tumor óseo y que constituyen la principal causa de la consulta:
Todos ellos son absolutamente inespecíficos, y bien pueden corresponder a muchas otras lesiones óseas o articulares que también se manifiestan por dolor, aumento de volumen o impotencia funcional. Esto obliga a ser muy cautelosos en su interpretación y, junto con considerar varias posibilidades diagnósticas, el clínico debe contemplar como posible también la existencia de un tumor óseo.
- Dolor.
- Aumento de volumen.
- Impotencia funcional.
Ignorar esto ha hecho que el dolor, el aumento de volumen o la impotencia funcional, hayan sido atribuidos muy ligeramente a otras causales sin haber, siquiera, pensando en un tumor óseo, realmente presente.
El Registro puede contar por decenas los casos de tumores óseos benignos o malignos en los que los signos y síntomas que les eran propios, fueron atribuidos a causas diversas.
De esta experiencia se desprende una «segunda ley de oro» «En todo enfermo que presente dolor, aumento de volumen o impotencia funcional, referidos al sistema esquelético y que perdure sin una causa legítima, debe considerarse la posibilidad de un tumor óseo». El clínico debe sentirse obligado a exigir un buen estudio radiográfico del segmento óseo comprometido.
El desconocimiento de esta ley clínica, ha sido la causa de la mayoría de los errores de diagnóstico en la casuística del Registro de Tumores Oseos.
Dolor
Los distintos caracteres con los cuales puede presentarse el dolor, extensión, duración, intensidad, tienen un valor muy relativo como para deducir de él la naturaleza de la lesión que lo provoca.
En general el dolor está referido al sitio de la lesión tumoral; en las localizaciones vecinas a una articulación, en general el dolor es articular y ello es propio de tumores epifisiarios (tumor de células gigantes por ejemplo) o yuxta-articulares, metafisiarios, como ocurre en el sarcoma osteogénico. Ubicaciones en columna vertebral (mielomas, metástasis, hemangiomas), generan dolor vertebral con muy frecuentes irradiaciones neurológicas.
Son propios de tumores benignos (osteocondromas, condromas), los dolores discretos, persistentes, tolerables y que no alteran la capacidad funcional; por el contrario, dolores intensos, rápidamente progresivos, invalidantes, sin relación con la actividad, son propios de un tumor agresivo (tumor de células gigantes) o francamente maligno (osteosarcoma, sarcoma de Ewing).
Cuando los síntomas y signos, especialmente el dolor, se intensifican brusca y violentamente, hay que sospechar que el tumor es agresivo (T. de células gigantes, por ejemplo) o es maligno; que ha destruido la cortical del hueso y compromete el periósteo, que ha habido una hemorragia intratumoral o ha sufrido un traumatismo.
El hecho clínico, así manifestado es, en principio, de mal pronóstico.Aumento de volumen
Caracteriza en forma muy evidente el tipo biológico de la lesión.
Tumores benignos (osteocondromas, condromas), evolucionan sin dolor y con un crecimiento muy lento durante años enteros. Ello explica que pasen inadvertidos o no haya, para el enfermo, motivo de inquietud que lo haga consultar.
No ocurre lo mismo con tumores de rápido crecimiento. En ello hay que sospechar una lesión agresiva (no necesariamente maligna como es el caso del tumor de células gigantes por ejemplo) o de un sarcoma: sarcoma osteogénico, sarcoma de Ewing, histiocitoma fibroso maligno, que evolucionan rápidamente en cuanto a dolor y crecimiento.
La incapacidad física por dolor, la existencia de signos inflamatorios, en general, permiten una interpretación parecida. Claudicación, limitación funcional y zona afectada con signos inflamatorios positivos, generalmente, son indicios claros de un proceso agresivo (tumores de células gigantes) o de un sarcoma óseo (sarcoma de Ewing).
Etiquetas: Cancer de hueso
Cancer de hueso
El cáncer óseo o cáncer en los huesos, es una enfermedad poco común que
puede afectar a cualquier edad y a menudo lo hace en la infancia y
adolescencia.
Es uno de los tipos de cáncer más dolorosos y difíciles
de controlar y se inicia con el crecimiento de células cancerosas en
los tejidos de los huesos que pueden tener su origen en el mismo hueso o
llegar desde otros órganos del cuerpo, lo que se conoce como
metástasis.
Cuando el cáncer inicia en los tejidos de los huesos, se le conoce como cáncer de huesos primario y cuando las células cancerosas se originan en otro órgano se le conoce como cáncer de huesos secundario o metastático.
Entre los tipos de cáncer de huesos primario, los más comunes son: el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing, que afectan principalmente a niños y adolescentes.
El osteosarcoma es una enfermedad en la que se encuentran células
cancerosas (malignas) en el hueso. En niños ocurre más frecuentemente en
los huesos de la rodilla y por lo general si no se controla a tiempo
pude diseminarse hacia los pulmones o a otros huesos.
El sarcoma
de Ewing, es otro tipo de cáncer de hueso, mucho más raro, las células
cancerosas son totalmente distintas a las del osteosarcoma. El sarcoma
de Ewing, afecta principalmente a adolescentes y las áreas más comunes
en que ocurre son la pelvis, la pierna (fémur), el brazo (húmero) y las
costillas.
El sarcoma de Ewing se disemina más a menudo a los
pulmones, a otros huesos y a la médula osea (el tejido esponjoso dentro
de los huesos largos del cuerpo que produce los glóbulos rojos y blancos
de la sangre). También puede diseminarse a los ganglios linfáticos que
se encuentran a lo largo de todo el cuerpo y que producen y almacenan
células del sistema de defensa o al sistema nervioso central, al cerebro
y médula espinal.
El cáncer de huesos secundario, con
frecuencia se origina en otros partes del cuerpo y se diseminan a los
huesos. El cáncer de mama, pulmones, tiroides, próstata, estómago, colon
y recto y riñones, son los que tienen más probabilidad de propagarse
hacia los huesos.
Otros tipos de cáncer de hueso son:
- Sarcoma parostótico. Que afecta a los adultos y se caracteriza por su lento desarrollo.
- Condrosarcoma.Se presenta en adultos y afecta principalmente a los huesos blandos o cartílagos de las rodillas, tronco, hombros o parte superior de muslos.
- Los Tumores de células gigantes. Afectan las rodillas tanto de hombres como de mujeres.
-Adamantinoma.Tipo de cáncer que afecta los huesos largos, por lo general las tibias en las piernas.
- El Cordoma. Que afecta las vértebras de la parte baja de la espalda y puede llegar a afectar también los huesos del cráneo y la visión.
- Sarcoma parostótico. Que afecta a los adultos y se caracteriza por su lento desarrollo.
- Condrosarcoma.Se presenta en adultos y afecta principalmente a los huesos blandos o cartílagos de las rodillas, tronco, hombros o parte superior de muslos.
- Los Tumores de células gigantes. Afectan las rodillas tanto de hombres como de mujeres.
-Adamantinoma.Tipo de cáncer que afecta los huesos largos, por lo general las tibias en las piernas.
- El Cordoma. Que afecta las vértebras de la parte baja de la espalda y puede llegar a afectar también los huesos del cráneo y la visión.
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