Stivarga es un inhibidor multiquinasa que bloquea varias enzimas que promueven el crecimiento del cáncer. “Stivarga es el último tratamiento del cáncer colorrectal que demuestra su capacidad para prolongar la vida de los pacientes y es el segundo fármaco aprobado para pacientes con cáncer colorrectal en los últimos dos meses”, dijo Richard Pazdur, MD, director de la Oficina de Productos de Hematología y Oncología en el Centro de la FDA para la Evaluación e Investigación de Fármacos. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, el cáncer colorrectal es el tercer cáncer más común en los hombres y
mujeres y la tercera causa principal de muerte por cáncer en hombres y mujeres en los Estados Unidos. Los Institutos Nacionales de la Salud estiman que 143,460 estadounidenses serán diagnosticados con cáncer
colorrectal y 51,690 morirán por esa enfermedad en el año 2012. Stivarga está siendo aprobada
con un recuadro de advertencia alertando a los pacientes y los profesionales de la salud que la toxicidad
hepática grave y fatal ocurrió en pacientes tratados con Stivarga durante los estudios clínicos. Los
efectos secundarios más comunes reportados en pacientes tratados con Stivarga incluyen debilidad o
fatiga, pérdida de apetito, síndrome mano-pie (también llamado eritrodisestesia palmo-plantar), diarrea, llagas en la boca (mucositis), pérdida de peso, infecciones, presión arterial alta, y cambios en el volumen
o la calidad de la voz (disfonía).
En agosto de 2012, la FDA aprobó Zaltrap (Ziv-aflibercept) para su uso en combinación con
un régimen de quimioterapia FOLFIRI (ácido folínico e irinotecán fluorouracilo), para el tratamiento
de adultos con cáncer colorrectal metastásico.
Stivarga es comercializado por Bayer HealthCare Pharmaceuticals, con sede en Wayne,
Nueva Jersey. Zaltrap es comercializado por Bridgewater, Sanofi-aventis con base en Nueva
Jersey.
Mayor información:
www.fda.go
- Dieta saludable y variada.
Procura tomar con frecuencia alimentos ricos en fibra (cereales, legumbres…) y comer frutas y verduras a diario (si es posible, 5 piezas).
Conserva los alimentos de manera adecuada (congelador, frigorífico…) y consúmelos antes de que se estropeen.
Modera el consumo de grasas, especialmente carnes rojas, así como dulces y azúcares. - Control del sobrepeso.
La obesidad es uno de los mayores agentes de riesgo. Mantente siempre, dentro de lo posible, en peso adecuado a tu altura y constitución física. - Ejercicio físico con regularidad.
Realiza algún deporte o, al menos, algún tipo de actividad física a diario. Caminar un buen rato, por ejemplo. - Evitar tabaco y alcohol.
No fumes o intenta dejarlo cuanto antes. Procura no abusar en el consumo de alcohol. - Pruebas periódicas.
Si perteneces a alguno de los grupos de riesgo (mayores de 50 años, antecedentes familiares o enfermedades del intestino), habla con tu médico para que valore si debe realizarte alguna prueba, a fin de comprobar la existencia o no de pólipos y prevenir que se conviertan en tumores.
