Que es la braquiterapia del cáncer de próstata


La braquiterapia del cáncer de próstata con semillas radiactivas, es una alternativa conservadora para tratar estos tumores cuando están limitados a la  glándula. Etimológicamente, braqui significa “cerca de”. Por tanto, se trata de una forma de radioterapia, en la que las fuentes radiactivas se introducen en la  próstata y se dejan permanentemente. Su objetivo es doble: por una parte, administrar una dosis irradiación a la próstata de 145 grays (Gy), suficiente para anular el crecimiento tumoral y por otra, que la dosis que reciben la uretra  y los órganos periprostáticos  sea lo más baja posible, limitando o disminuyendo las complicaciones post-quirúrgicas.

Procedimiento y técnica de la braquiterapia
La sonda ecográfica se coloca sobre un soporte especial calibrado y se introduce por el recto hasta visualizar la base de la próstata. El soporte permite  irla retirando a intervalos de 5 mm. En cada uno de ellos se obtiene la imagen  de un corte transversal de la próstata y se dibuja su perímetro. El ecógrafo, dotado de un software específico, calcula automáticamente los volúmenes parciales, dando por sumación, el volumen total de la glándula. Las imágenes ecográficas de la próstata obtenidas con  la volumetría, se trasladan a un programa informático elaborado para cálculos dosimétricos, que  nos da el número de semillas necesarias y su actividad y genera un mapa tridimensional de la distribución espacial de las semillas, para irradiar ese volumen prostático con la dosis prevista.  Para optimizar la dosis en próstata y  minimizar la que recibirán uretra, recto y vejiga, el programa permite modificar  la disposición y actividad de las semillas.

Las semillas se colocan en agujas de 18G. Estas se introducen en la próstata por vía transperineal (el espacio comprendido entre el ano y el escroto) con la  guía de una rejilla horadada y dirigidas por ecografía transrectal. Cuando llegan a los lugares indicados en la planificación previa, comprobados por una plantilla  que aparece en la pantalla del ecógrafo, se depositan las semillas. Las semillas pueden implantarse sueltas, con o sin separadores inertes entre ellas, o unidas en un hilo trenzado de vicrilo con una separación de 1 cm. Este  último sistema permite irradiar mejor la cápsula prostática y un margen de 5mm  alrededor de ella, con menor, prácticamente nulo riesgo de emigración de las semillas. Generalmente, se utilizan entre 60 y 100 en cada tratamiento.  La intervención puede hacerse con control fluoroscópico con contraste radiológico en vejiga para ver la disposición de las semillas y, al finalizar la intervención, una cistoscopia vesical para comprobar que no hay ninguna de ellas en vejiga urinaria.  La intervención puede hacerse con anestesia epidural o general. Se recomienda hospitalización de 24 horas después de la implantación. Las semillas pueden implantarse sueltas, con o sin separadores inertes entre ellas, o unidas en un hilo trenzado de vicrilo con una separación de 1 cm. Este  último sistema permite irradiar mejor la cápsula prostática y un margen de 5mm  alrededor de ella, con menor, prácticamente nulo riesgo de emigración de las semillas. Generalmente, se utilizan entre 60 y 100 en cada tratamiento.  La intervención puede hacerse con control fluoroscópico con contraste radiológico en vejiga para ver la disposición de las semillas y, al finalizar la intervención, una cistoscopia vesical para comprobar que no hay ninguna de ellas en vejiga urinaria.
La intervención puede hacerse con anestesia epidural o general. Se recomienda hospitalización de 24 horas después de la implantación.